MI MENSAJE PARA TI…

DESDE EL CORAZÓN

Esta campaña no se trata de ser rojo o azul, ni de quién puede acumular más favores políticos, patrocinadores o sesiones fotográficas. No se trata de quién conoce a más personas influyentes ó quién puede fabricar la mejor imagen.

Se trata de lo correcto y lo incorrecto — de quién realmente está calificado para trabajar en nuestras comunidades del Distrito 8.

No olvides que las calificaciones académicas no son eslóganes publicitarios. Las calificaciones se construyen con hechos, educación, disciplina, y experiencia en la vida.

Se necesita experiencia empresarial, la capacidad genuina de escuchar, y empatizar con la comunidad a la que uno desea representar. Esto no es un concurso de popularidad; es una decisión de contratación para una de las funciones más importantes de nuestra ciudad.

Debemos ver más allá de las personalidades y enfocarnos en los problemas centrales que enfrenta el Distrito 8 — vivienda, seguridad, infraestructura, salud ambiental y el futuro de nuestros niños.

Mi campaña está impulsada por esos problemas reales, no por la política de siempre.

Lucharé con firmeza para asegurar la parte justa de recursos que le corresponde al Distrito 8, para que nuestras familias, amigos y niños puedan vivir vidas más seguras, saludables y dignas aquí mismo en nuestra comunidad.

EDUCACIÓN + ACCION=

Resultados  

Con tres títulos académicos de instituciones de prestigio, traigo a la alcaldía una combinación de CONOCIMIENTOS ACADÉMICOS y experiencia real.

Mis estudios se centraron en la política estadounidense, las relaciones México-EE.UU., y la gobernanza internacional — temas clave para nuestras comunidades fronterizas.

VOTA!! PORQUE A CAMARÓN 🦐 QUE SE DUERME, SE LO LLEVA LA CORRIENTE…

El Distrito 8 de San Diego se está quedando sin oportunidades—no solo sin viviendas, sino sin futuro.

Las familias de San Ysidro, Barrio Logan, Logan Heights, Otay Mesa y South Bay están trabajando más que nunca, y cada vez avanzan menos.

Esta campaña se trata de supervivencia y justicia — de nuestro derecho a vivir dignamente, trabajar, y mantener a nuestras familias en las comunidades que nosotros mismos hemos construido.

RENTAS Y VIVIENDAS

ACCESSIBLES 

EDUCACION PÚBLICA  

Y SEGURIDAD INFANTIL

Como el padre y el abuelo que soy, me tomo la seguridad de nuestros niños muy personal. Ninguna familia debería jamás ser mantenida desinformada cuando algo malo haya sucedido en la escuela.

Voy a demandar responsabilidad total de nuestros directivos de escuelas cuando la seguridad o misconductas inadmisibles sucedan, me voy a asegurar de que los padres de familia esten informados, y de que nuestros niños se mantengan a salvo y bien protegidos

Siempre voy a ver por la seguridad, transparencia, y mejores recursos—porque nuestros niños lo merecen.

Piénsalo…

TÚ si puedes…

Disfrutar de un buen baño

Un cafecito…

Mantenerte calientito…

PERSONAS

SIN HOGAR 

VOTA!

POR ELLOS. POR TI. POR MI

Mi enfoque se basa en impulsar estrategias compasivas y realmente efectivas — no políticas vacías. Esto incluye ampliar el acceso a vivienda transicional, fortalecer los servicios de salud mental y crear más oportunidades de capacitación laboral.

Algo que me ha marcado profundamente es reconocer lo fácil que es hablar de “personas sin hogar” desde el privilegio de tener un baño, un cafecito caliente por la mañana y un lugar seguro donde dormir. Empecé a ver las cosas de una manera distinta cuando mi esposa comenzó a trabajar como supervisora en un safe parking program.

A través de sus experiencias he visto historias que tienen una realidad escalofriantemente cercana a la nuestra:

Personas como tú y como yo que han perdido su empleo, enfrentan enfermedades, son adultos mayores o familias enteras que, por el alto costo de la vivienda, han sido desalojados terminando viviendo en sus vehículos.

Escuchar lo que ella vive día con día me ha mostrado cuán urgente es contar con recursos reales y apoyos coordinados.

Por eso considero esencial fortalecer las alianzas con organizaciones comunitarias y sin fines de lucro que ya están ahí afuera todos los días, brindando apoyo fundamental y ayudando a las personas a reconstruir sus vidas con dignidad.

Crisis  

CONTAMINACION

DEL RIO TIJUANA

Se exigirá responsabilidad federal y binacional para detener la contaminación de aguas residuales que cruza la frontera, y obtener fondos de emergencia para modernizar y reparar los sistemas de tratamiento.

Proteger a las familias del South Bay y a los ecosistemas de décadas de negligencia ambiental.

Cada día que paso trabajando en nuestras comunidades me ha dado la oportunidad de ver una ventana a la vida real de nuestros residentes en el Distrito 8— trabajadores que se dirigen a sus turnos temprano por la mañana, padres que tratan incansablemente de equilibrar varios empleos, estudiantes que luchan por un futuro y adultos mayores que intentan navegar un sistema que con demasiada frecuencia los deja atrás. Viajar diariamente por el Distrito 8 me ha permitido escuchar, aprender y comprender los desafíos que enfrentan las familias de una manera que el Ayuntamiento rara vez ve. Estas historias alimentan mi compromiso con un liderazgo basado en la empatía, la honestidad y la conexión humana auténtica. Siempre he creído que, si realmente quieres entender a una comunidad, no puedes hacerlo desde un escenario, un guion o una oficina; debes encontrarte con la gente donde está: en sus rutinas diarias, en sus desafíos y en los momentos honestos que solo aparecen en los espacios reales.

Por eso, al inicio de esta campaña, lancé mi propio Proyecto de Movilización Comunitaria y comencé a trabajar como conductor de transporte compartido. No como un truco ni por atención, sino como la forma más directa y respetuosa de sentarme cara a cara con los mismos residentes a los que espero servir. Personas reales. Historias reales. Un Distrito 8 real. En solo unos meses, he transportado a más de 1,800 pasajeros desde San Ysidro, Otay Mesa, Nestor, Logan Heights, Sherman Heights, Ocean View Hills y Barrio Logan. Y en esos viajes —entre la frontera y el trabajo, las clases en Southwestern College, las citas médicas, las compras y los largos días que terminan ya tarde , ya de noche— la gente se abre.

Los residentes hablan sobre aumentos de renta que los empujan al límite, calles que se sienten inseguras y escuelas donde la responsabilidad a menudo parece una idea tardía. Nuestros vecinos describen las demoras en la frontera que les roban horas del día y de su tiempo con la familia. Y en estas conversaciones diarias con residentes de todos los rincones del Distrito 8, un mensaje sigue surgiendo: la gente está profundamente frustrada con el estado de la política —local y nacional—. Están cansados de líderes que no escuchan, cansados de sentirse ignorados y cansados de ver cómo el gobierno se aleja cada vez más de las personas a las que se supone que debe servir. Estas no son quejas políticas: son llamados urgentes a un liderazgo basado en la honestidad, la presencia y el respeto.

Los residentes también señalan campamentos a largo plazo y vehículos estacionados durante meses —especialmente en San Ysidro, a lo largo de los cauces de los ríos y al sur de la autopista 5— que crean serios peligros de seguridad, atraen el crimen, reducen el valor de las propiedades y obligan tanto a inquilinos como a propietarios a mudarse.

Estas condiciones dañan a las familias, desestabilizan los vecindarios y, en última instancia, le cuestan al Distrito, a la Ciudad e incluso al Condado ingresos perdidos y pérdida de confianza. No he escuchado estas historias a la distancia: he conducido por estos vecindarios, he hablado con las familias que viven estas dificultades y he sido testigo directo de estas condiciones. Lo que veo y escucho refleja un miedo creciente: la creencia de que el Ayuntamiento ya no está escuchando. Ese miedo es precisamente la razón por la que decidí dar un paso adelante —porque nuestras comunidades merecen a alguien verdaderamente presente, que preste atención y que luche por ellas—.

Pero esto va más allá de la política. He ayudado a personas que luchan contra la adicción a llegar a clínicas que representan su única esperanza. He transportado a pacientes dados de alta de hospitales sin tener a quién llamar. He cargado las compras de adultos mayores, escuchado el cansancio de padres que trabajan dos empleos y visto el valor silencioso de personas que cargan con pesos que nadie más ve. Estas historias no aparecen en los informes oficiales, pero definen el verdadero corazón del Distrito 8. Conducir diariamente por nuestro distrito me ha dado algo que la política raramente ofrece: la verdad sin filtros. Me permite escuchar a los residentes de manera libre, sin juicios ni apariencias, y me permite escuchar con propósito.

Esto reafirmó algo que siempre he creído: que el liderazgo se gana con humildad, presencia y servicio, no con sesiones de fotos ni respaldos políticos. Y sé lo que significa despertarse a las 3:00 a.m. porque no podía pagar un pase Sentry en ese momento, cuando vivía en Playas de Tijuana, después de decidir en 2013 priorizar mi educación y terminar algo que había empezado muchos años antes. Esa decisión me obligaba a cruzar la frontera temprano solo para llegar a una clase de las 8:00 a.m. en Southwestern College. Recuerdo estudiar para los exámenes en el auto con una linterna mientras mi esposa conducía, pasando junto a personas que vendían una taza de café o una avena de un dólar solo para sobrevivir el día.

Esas madrugadas, esas conversaciones y esos sacrificios formaron quien soy —y son los valores que traigo a esta campaña—. Comparto esta historia no porque represente a un solo grupo de personas, sino porque refleja las experiencias vividas de muchos en todo el Distrito 8: familias que luchan por oportunidades, estudiantes que persiguen un mejor futuro, trabajadores que viajan largas distancias, pequeños empresarios que luchan por mantenerse abiertos y residentes que han logrado estabilidad financiera y desean vecindarios seguros, prósperos y bien administrados. La lucha adopta muchas formas, y cada residente —sea de clase trabajadora, media o acomodada— se ve afectado por las decisiones que se toman en el Ayuntamiento.

Sé lo que significa luchar, sacrificar y trabajar duro porque lo he vivido. Y esa es exactamente la razón por la que me postulo: para asegurar que todos en el Distrito 8 —desde quienes se despiertan antes del amanecer hasta quienes construyen negocios, crían familias, invierten en sus vecindarios o simplemente buscan dignidad y estabilidad— finalmente tengan a alguien en el Ayuntamiento que entienda las diversas realidades de nuestro distrito y luche por todos nosotros, cada día. Mientras otros persiguen la política de los círculos internos, yo estoy todos los días en la calle conociendo a las personas que hacen que nuestro distrito sea lo que es. Cada conversación fortalece mi compromiso de luchar por un Distrito 8 donde la dignidad, la oportunidad y la seguridad no sean privilegios, sino derechos.

Este es el tipo de miembro del Concejo Municipal que pretendo ser: alguien que escucha profundamente, que está presente de manera constante y que lleva las voces de nuestra comunidad en cada decisión que toma. Las historias que me han compartido en estas conversaciones no son solo historias —son responsabilidades—. Y las llevo conmigo en cada paso del camino.


Una Nueva Vision en el Futuro del Distrito 8

Es Hora de un Nuevo Liderazgo… ¡Pero con visión!

Carta a los Votantes y Líderes Comunitarios del Distrito 8

Por Mike Ochoa — Candidato al Concejo Municipal de San Diego, Distrito 8 (2026)

He vivido gran parte de mi vida en South Bay y en varios vecindarios del Distrito 8.

Grandes comunidades como San Ysidro, Otay Mesa, Nestor, Logan Heights, Barrio
Logan, Ocean View Hills, Egger Highlands, Sherman Heights, Grant Hill, Mountain View, Stockton y el Valle del Río Tijuana — cada una tiene su propia identidad, su historia y sus necesidades únicas.

Lo que se me ha hecho claro es lo siguiente:

Ningún concejal — por más dedicado que sea — puede representar de manera efectiva y justa a 12 comunidades únicas sin una estructura organizada y constante para la participación directa.

Durante demasiado tiempo, la representación en el Distrito 8 ha dependido de un sistema en el que un solo concejal asigna personal o “representantes comunitarios” para determinar lo que cada vecindario necesita. Si bien el personal puede ser útil, este proceso crea una distancia innecesaria entre el funcionario electo y los residentes a quienes debe servir. También coloca decisiones clave
en manos de intermediarios que pueden no comprender plenamente las experiencias reales de cada comunidad.

Así no es como planeo liderar.

UN NUEVO ENFOQUE:

Si soy elegido, estableceré el:

Consejo de Liderazgo Comunitario del Distrito 8 (D8-CLC)

Un consejo estructurado, profesional y centrado en la comunidad, conformado por líderes que ya están haciendo el trabajo en nuestros vecindarios.

Este consejo no reemplazará a los grupos de planeación ni a las organizaciones comunitarias existentes.

Las conectará.

Creará un espacio donde:

  • Los líderes vecinales se reúnan directamente conmigo — no solo con el personal.

  • Las comunidades compartan ideas, desafíos y soluciones entre sí.

  • Las estrategias que funcionan en un vecindario puedan apoyar a otros en todo el distrito.

  • Los residentes sean escuchados en un entorno respetuoso y organizado — no únicamente durante crisis o temporadas electorales.

Y lo más importante:

Garantiza que cada vecindario tenga una línea de comunicación directa y confiable con su concejal.

Mi objetivo es organizar sesiones trimestrales o semestrales con representantes de cada comunidad, donde puedan presentar sus prioridades, inquietudes y necesidades antes de que esos asuntos lleguen a las cámaras del Concejo Municipal.

Así es como construimos un gobierno que primero escucha — y luego actúa con claridad, equidad y respeto.